miércoles, 10 de octubre de 2012
Yo no soy español, español español...
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Una de corridas.
No. No me meto con los psicólogos. Simplemente doy mi opinión sobre la noticia de una psicóloga diciendo las corridas de toros forman parte de la cultura de este nuestro país, estado o nación que es España, además de añadir que los niños no sufren ningún trauma asistiendo a una corrida (de toros) comparando el caso de las corridas (de toros) con la de las matanzas de cerdos, con la única diferencia de que en el caso de la matanza de un cerdo se mata el animal con el único fin que es el de la alimentación mientras que en una corrida (de toros) no se hace no con el fin de matar el animal -un corte en la yugular lo mata en minutos- sino por motivos de entretenimiento torturando al animal incluso antes de entre en la plaza.
Además cabe destacar que el caso de las matanzas caseras ha sufrido una profunda regulación teniendo que anestesiar al animal con la ayuda de un artilugio que le dispara al cerdo (me refiero al animal y no al torero) una bala al cráneo con la intención de aturdirlo antes de que sea matado, mientras que las corridas (de toros) se sirven de una especie de vacío legal para no tener que respetar cualquier norma o directiva europea a favor de limitar o erradicar la tortura animal con el simple pretexto de ser una actividad cultural.
La cultura no puede ser siempre una justificación para la tortura animal, porque si es por esta razón por qué no se enfrentan los toreros en la plaza a leones, tigres u otros animales como los gladiadores del Imperio Romano o nos parece tan mal -por razones culturales- la ablación del clítoris pero no decimos nada en contra de la circuncisión del prepucio -también por razones culturales.
domingo, 16 de octubre de 2011
De Conferencias de Paz... y tiro porque me toca...
Comparando ahora aquí a Gerry Adams, Kofi Annan y Tony Blair, que se codearon y codean con politicos de talla mundial desde Bush padre a Bush hijo, pasando por Clinton, a la experiencia de Annan al frente de la Organización de las Naciones Unidas con Gonzalez Pons del PP valenciano al lado de Francisco Camps me parece no ya un complejo de superioridad muy grande del Partido Popular español, sino miedo de que alguien sea realmente capaz de acabar con este problema y eliminar su punto estrella o punto comodín en cada campaña electoral.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Galicia Cantidade y no Calidade
jueves, 17 de febrero de 2011
Campaña informativa de molde...
Uno que creció en Alemania y fue retornado mas o menos a la fuerza por sus padres aún no lleva en estas nuestras tierras verdes el tiempo suficiente como para acostumbrarse a tantas elecciones tantas veces seguidas acompañadas por una campaña electoral continua y continuada por medios de información sesgados culpando a todos y todo de los problemas propios en vez de hacer como en Alemania eso de lavar la ropa sucia en casa.
Siendo más alemán de lo que me gustaría tengo la malsana costumbre de acudir en campaña a todos los mítines -y no por los pinchos, que dejan mucho por desear- sino para informarme.
Como dice Eduard Punset en uno de sus documentales: "el ser humano, junto con un tipo específico de primates, es el único animal que entona canciones en forma grupal para defender su territorio" y la única forma de que muchas personas entonen la misma canción es que tenga poco contenido, sea muy repetitivo y estimule más a la parte emocional que a la racional.
Esto lo pude comprobar con mis propios ojos hace una semana en una presentación de una candidatura a alcaldía apoyada por viejas glorias del pasado que en el acto en sí no se movieron más que una planta en plena actividad fotosintética.
Aportaciones concretas a la gestión del ayuntamiento que se quiere gobernar no se hizo ninguna, más bien se intentó trasladar el malestar general de la política estatal a la gestión visible del día a día haciendo en todos los ayuntamientos exactamente la misma presentación modificando solo las viejas glorias fotosintéticas en cuestión, tratando igual a una ciudad con universidad, parlamento, distintos premios internacionales que un pueblo con un censo de 3000 electores que a lo mejor necesita un nuevo colegio de educación primaria o una solución para una población mayormente dependiente de una concentración parcelaria que, evidentemente, no le solucionará ningún presidente y ningún ministro sino la persona que se va a sentar en la casa consistorial.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Sin tetas no hay paraíso.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Más no es siempre mejor.
Mas comodidad pero menos tiempo.
Nivel educativo y conocimientos mayores, pero menos sentido común y criterio.
Más expertos, pero también mas problemas,
Más medicina pero menos saludabilidad.
Nos mostramos frívolos, despreocupados, reímos demasiando poco, nos enfadamosdemasiado fácil y con más frecuencia, nos levantamos más tarde leemos demasiado poco,vemos demasiada televisión y somos menos considerados y respetuosos.
Multiplicamos nuestras posesiones pero dividimos nuestros valores,
Hablamos demasiado, mentimos en exceso y amamos demasiado poco.
Aprendimos como ganarnos el sustento pero no la vida.Tenemos años para vivir, pero no para añadrr.
Edificos más altos y calles más anchas, pero puntos de vista más reducidos.
Gastamos mucho, pero tenemos menos.
Compramos más, pero lo gozamos menos.
Fuimos y volvimos a la luna infinitas veces pero somos incapaces de cruzar la calle paraayudar a nuestro vecino.
Somos capaces de partir átomos pero no nuestros perjuicios.
Escribimos y planificamos más pero aprendemos y cumplimos menos.
Aprendimos a correr y no a esperar.
Construimos más ordenadores para guardar y multiplicar más información más rápido, pero tenemos menos comunicación personal.
Tenemos más cantidad y menos calidad.
Tenemos más tiempo libre, pero menos ocio.
Muchos más tipos de comida, pero menos alimentación
Dos salarios pero más divorcios..
… y no creía que la vida lo forman momentos de disfrute y no luchas por la supervivencia…
domingo, 15 de agosto de 2010
Del desinterés desinteresado de los politicos...

Que los políticos actúan la mayor parte del tiempo de cara a la galería y para entretener a sus incondicionales lo sabemos por lo menos desde que el señor Feij00nueve -el único presidente con licencia para gobernar- se dejó fotografiar con su manguerita durante la ya tan asentada temporada de los incendios veraniegos que sufrimos todos los gallegos y los que no se sienten gallegos durante los veranos. Con la única excepción de que la susodicha foto se hizo como acto de campaña electoral y durante el gobierno bipartito. En materia de fuegos en Galicia todas las intenciones son buenas pero tener lo que hay que tener para reducirlos -o por lo menos eliminarlos- no lo tuvo ni Fraga, que le iba bien que Cuiña le vendiese el equipo a las brigadas contraincendios, ni Touriño, ni tampoco Feijoo.

certificar que el agua esté realmente chapapapoting free tiraría un marine de esos blanquitos anglosajones al agua... simplemente por el contraste del color en caso de que el agua no esté limpia, porque quien es el atrevido que le dice a Elbama:miércoles, 28 de julio de 2010
Canarias 1991, Catalunya 2010... (continuará!)
jueves, 1 de julio de 2010
Donde dije digo digo Diego....
ncediendo un gol a Argentina contra Mexico en claro fuera de juego.

sábado, 29 de mayo de 2010
La leche que es la leche!

miércoles, 19 de mayo de 2010
Dejando de creer en los dioses...

martes, 27 de abril de 2010
Juzgar el libro por la portada...

lunes, 19 de abril de 2010
Las leyes fundamentales de la estupidez humana.
A primera vista esta afirmación puede parecer trivial, o más bien obvia, o poco generosa, o quizá las tres cosas a la vez. Sin embargo, un examen más atento revela de lleno la rotunda veracidad de esta afirmación. Cipolla considera que por muy alta que sea la estimación cuantitativa que se haga de la estupidez humana, siempre quedaremos sorprendidos de forma repetida y recurrente por el hecho de que:
personas que uno ha considerado racionales e inteligentes en el pasado resultan ser inequívocamente estúpidas;
día tras día, con una monotonía incesante, vemos cómo entorpecen y obstaculizan nuestra actividad individuos obstinadamente estúpidos, que aparecen de improviso e inesperadamente en los lugares y en los momentos menos oportunos.
La Primera Ley Fundamental impide la atribución de un valor numérico a la fracción de personas estúpidas respecto del total de la población. Cualquier estimación numérica resultaría ser una subestimación. Por ello en las líneas que siguen se designará la proporción de personas estúpidas en el seno de una población con el símbolo σ.
Segunda Ley Fundamental: La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.
No todos los humanos son iguales ya que unos son más estúpidos que otros. Según Cipolla, el grado de estupidez viene determinado genéticamente por la naturaleza pero no está asociado a ninguna otra característica de raza, sexo, nacionalidad o profesión.
El profesor Cipolla realizó amplios estudios demográficos con muy diversos sectores de la población. Inicialmente afirma haber comprobado que entre los trabajadores "de cuello azul" existía una fracción σ de estúpidos y que esa fracción era mayor de lo que esperaba, con lo que se confirmaba la primera Ley. Sospechando que podía deberse a falta de cultura o a marginalidad social estudió muestras de trabajadores "de cuello blanco" y a estudiantes, comprobando que entre ellos se mantenía la misma proporción. Más sorprendido aún quedó al medir el mismo parámetro entre los profesores de universidad. Decidió por tanto expandir sus estudios hast
a la élite de la sociedad, los laureados con el Premio Nobel. El resultado confirmó el poder supremo de la naturaleza: una proporción σ de laureados con el Nobel son estúpidos.
Tercera Ley Fundamental (o de Oro): una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.
El análisis de costes y beneficios de Carlo M. Cipolla permite clasificar a los seres humanos en cuatro tipos de personas, cada uno de los cuales ocupa un cuadrante en un sistema de coordenadas. Si representamos en el eje de abcisas el beneficio, positivo o negativo, que obtiene el individuo y en el eje de ordenadas el beneficio (+) o coste (-) que causa a los demás, podemos definir y estimar las coordenadas de los siguientes tipo

Distribución de Frecuencia
La mayoría de los individuos no actúa consistentemente. Bajo ciertas circunstancias una persona puede actuar inteligentemente y en otras actuar como desgraciado. La única importante excepción a esta regla es la de las personas estúpidas que normalmente muestran una fuerte tendencia hacia un comportamiento estúpido en cualquier actividad o empresa. Para los demás, podremos calcular su posición en el eje de coordenadas del gráfico 1 como una media de los resultados de sus acciones en términos de costes y beneficios causados sobre sí mismos y sobre los demás. Esta posibilidad nos permite hacer la siguiente digresión:
Consideraremos un "bandido perfecto" aquel que mediante sus acciones obtiene para sí mismo un beneficio igual al coste que origina en los demás. Es el caso del ladrón que roba a otro cien euros sin causarle ningún coste adicional. Esta situación puede ser definida como un "juego de suma cero" en el que el conjunto de la sociedad ni gana ni pierde. El "bandido perfecto" quedaría representado en el eje de coordenadas del gráfico 2 sobre la línea OM que bisecta el cuadrante B.
Sin embargo los "bandidos perfectos" son relativamente escasos. Es más frecuente que haya "bandidos inteligentes" (Bi) que obtienen más beneficios que los costes que causan, o "bandidos estúpidos" (Be), que para obtener algún beneficio causan un coste alto a los demás. Desgraciadamente los bandidos que permanecen por encima de la línea OM son relativamente poco numerosos. Es mucho más frecuente el individuo Be. Ejemplo de este último puede ser el ladrón que destroza los cristales de un coche para robar su radio o el que asesina a alguien para irse con su mujer a pasar un fin de semana en Montecarlo.
El poder de la estupidez
Los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona inteligente puede entender la lógica de un bandido. Las acciones de un bandido siguen un modelo de racionalidad. El bandido quiere obtener beneficios. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener beneficios para sí procurando también beneficios a los demás, deberá obtener su beneficio causando pérdidas a su prójimo. Ciertamente, esto no es justo, pero es racional, y siendo racional, puede preverse. En definitiva, las relaciones con un bandido son posibles puesto que sus sucias maniobras y sus deplorables aspiraciones pueden preverse y, en la mayoría de los casos, se puede preparar la oportuna defensa.
Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Tal como está implícito en la Tercera Ley Fundamental, una criatura estúpida nos perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo racional de prever si, cuando, cómo y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.
Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, es lógico pensar que tienen todas las de ganar porque:
generalmente el ataque nos coge por sorpresa.
incluso cuando se tiene conocimiento del ataque, no es posible organizar una defensa racional porque el ataque, en sí mismo, carece de cualquier tipo de estructura racional.
El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales, no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque. Y hay que tener en cuenta también otra circunstancia: la persona inteligente sabe que es inteligente; el bandido es consciente de que es un bandido y el desgraciado incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Pero al contrario que todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido y esto contribuye en gran medida a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su poder devastador.
Cuarta Ley Fundamental: Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar y circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.
No hay que asombrarse de que las personas desgraciadas e incautas, es decir, las que en los gráficos 1 y 2 se sitúan en el cuadrante D, no reconozcan la peligrosidad de las personas estúpidas. El hecho no representa sino una manifestación más de su falta de previsión. Pero lo que resulta verdaderamente sorprendente es que tampoco las personas inteligentes ni los bandidos consiguen muchas veces reconocer el poder devastador y destructor de la estupidez. Es extremadamente difícil explicar por qué sucede esto. Se puede tan sólo formular la hipótesis de que, a menudo, tanto los inteligentes como los bandidos, cuando son abordados por individuos estúpidos, cometen el error de abandonarse a sentimientos de autocomplacencia y desprecio en lugar de preparar la defensa y segregar inmediatamente cantidades ingentes de adrenalina ante tamaña situación de peligro.
Uno de los errores más comunes es llegar a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto no es más que confundir la estupidez por la candidez de los desgraciados.
A veces hasta se puede caer en la tentación de asociarse con un individuo estúpido con el objeto de utilizarlo en provecho propio. Tal maniobra no puede tener más que efectos desastrosos porque:
a) está basada en la total incomprensión de la naturaleza esencial de la estupidez y
b) da a la persona estúpida la oportunidad de desarrollar sus capacidades aún más allá de lo originalmente supuesto. Uno puede hacerse la ilusión de que está manipulando a una persona estúpida y, hasta cierto punto, puede que incluso lo consiga, pero debido al comportamiento errático del estúpido, no se pueden prever todas sus acciones y reacciones y muy pronto uno se verá arruinado y destruido sin remedio.
A lo largo de los siglos, en la vida pública y privada, innumerables personas no han tenido en cuenta la Cuarta Ley Fundamental y esto ha ocasionado pérdidas incalculables.
Macroanálisis y Quinta Ley Fundamental: La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe.
Las consideraciones finales de la Ley cuarta nos conducen a un análisis de tipo "macro", según el cual, en lugar del bienestar individual, se toma en consideración el bienestar de la sociedad, definido, en este contexto, como la suma algebraica de las condiciones del bienestar individual. Es esencial para efectuar este análisis una completa comprensión de la Quinta Ley Fundamental. No obstante, es preciso añadir que de las cinco leyes fundamentales, la Quinta es, de largo, las más conocida.
de Carlo Maria Cipolla "Allegro ma non troppo".


